El camino Kyokushin - Capítulo 5

LOS PADRES

Las pequeñas criaturas ovíparas como los pájaros, los peces y los reptiles, están bastante bien desarrollados en el momento de la eclosión. Los recién nacidos de la mayor parte de los mamíferos, están bien desarrollados y pueden moverse casi inmediatamente, con una relativa libertad. A excepción de los marsupiales y de algunos casos especiales como el panda, el Hombre, el más desarrollado de los mamíferos, es el más débil al nacimiento y necesita de un cuidado paternal intenso durante el período de crecimiento, desde la infancia hasta el momento en el cual puede caminar y hablar.

Algunos miles de años han sido necesarios para que el Hombre llegue a la etapa de marcha vertical. El cambio de orientación de la columna vertebral, de horizontal a vertical, supuestamente ha permitido el desarrollo del cerebro humano. El niño humano, debe de pasar por una transición similar, de gatear a andar en los dos o tres años. Es necesario todavía más tiempo con los padres para enseñarles las cosas que los niños deben conocer  para vivir felices y seguros en la Sociedad.

La duración de este período – de quince a veinte años – durante la cual los padres humanos deben ocuparse de sus descendientes y protegerles, significa que las relaciones entre padres e hijos son más profundas entre los seres humanos que entre los otros animales. A pesar del cuidado intenso prodigado por ciertos animales a su progenitura, en el momento en que el joven es bastante fuerte para vivir independiente, las ataduras familiares son rotas y olvidadas. Por esta razón, no es habitual para los animales de aparearse con sus propios descendientes, un fenómeno relativamente raro entre los seres humanos.

Las relaciones Humanas son muy complicadas, y cada individuo va hacia la madurez gracias a la ayuda – o a veces a las interferencias nocivas – de innumerables personas que él encuentra en su camino. Pero las relaciones más importantes y las más duraderas son habitualmente entre padres e hijos, después de todo, el bebe rojo, débil, gritando, es generalmente un regalo del cielo para los padres que les encante serlo.

Mencius (372 – 289  antes de Cristo), que creía en la bondad innata de la Humanidad, dijo que la compasión es la finalidad de la benevolencia humana e intentó probar su afirmación sosteniendo que no hay nadie que no intente proteger a un niño del peligro de caerse a un pozo. Que esta verdad prueba la bondad innata del género humano es un punto controvertido, pero la ilustración de Mencius indica la necesidad humana general de proteger y de estar al cuidado de los más jóvenes. Generalmente, incluso cuado los niños tienen la mala suerte de perder padre y madre a edad temprana, algunos de ellos toma el lugar parental para ayudarlos hasta la edad adulta. En verdad, el sentimiento ampliamente extendido que los padres deben sacrificar sus propios placeres y comodidades para sus hijos y su educación es una de las ideas fundamentales sobre las cuales se apoya la Sociedad humana.

Ciertos deseos humanos – como el deseo sexual, el deseo de compañía, el sentimiento de pertenencia – forman unos vínculos  Sociales horizontales, de fuerza y extensión variables. Los vínculos de dedicación entre padres e hijos, son los ejes verticales que atraviesan toda la Sociedad y, siguiendo la interpretación de Confucio, son los más importantes de todos los vínculos. A pesar de casos excepcionales – en consecuencia, sensacionales y de gran publicidad – en los cuales los seres humanos matan, abandonan o maltratan a sus hijos, los seres humanos fundamentalmente aman y protegen a su progenitura.

Pero, ¿cuál es la actitud de la progenitura hacia los padres? Evidentemente, ellas varían según el caso. Ciertos niños desafían a sus padres; algunos experimentan un cariño parental insuficiente. La mayoría de los niños, no obstante, están agradecidos, aunque algunos estén corrompidos por demasiada atención e indulgencia.

Los padres dan y los niños toman. No se comprende el sufrimiento de los padres hasta que uno tiene sus propios hijos. Aunque los niños olvidan a veces que son seres humanos con necesidades y deseos propios, los padres aceptan sacrificar muchas cosas por sus hijos. Pero los jóvenes no comprenden a menudo su deuda, hasta que ellos mismos lloran y atendiendo a sus propios hijos enfermos ruegan para que les sea permitido a ellos tomar el lugar de su hijo amenazado de muerte. Tristemente, a veces los niños no conciben la verdadera abnegación filial hasta que es demasiado tarde y sus padres ya no están vivos. Según el celebre filosofo Taoista Tchouang – Tseu (alrededor del 300 antes de Cristo), es fácil  a los niños mostrar el amor filial a través del respeto y difícil para ellos hacerlo a través del amor. Esto quiere decir que los niños son incapaces de un amor proporcional al de sus padres.

Pero, como los filósofos Orientales han puesto en evidencia, las personas que no pueden manifestar el afecto y amor filial son incapaces de vivir felices en la Sociedad humana. Dicho de otra manera, si una persona no se da cuenta del amor y el afecto que le es dado por sus padres, será incapaz de darse cuenta del amor y afecto de los unos hacia los otros. Ella tomará siempre y jamás dará nada. Ella no se fundirá jamás en la Sociedad. Los jóvenes de hoy en día, que insisten sobre sus derechos e ignoran sus responsabilidades, se dirigen hacia este estado.

Por otro lado, una persona que comprende el amor y el afecto de sus padres, lo comparte con ellos y lo entrega más fuerte, estará agradecida por la presencia de otras personas en torno ella y de la Sociedad en su totalidad.Así como ya he dicho y redicho, el sentido Social, es una característica del ser humano; una persona que manifiesta el amor filial llega a comprender esto muy rápido. En resumen, el reconocimiento afectuoso hacia sus padres y sus acciones, pone de manifiesto que la gratitud es una llaveimportante para vivir en grupo, forma que distingue ser humano.

La necesidad humana de compañía ha llevado a la creación de Sociedades y Civilizaciones, acompañados de sus convenios; lengua, moneda de una clase u otra, costumbres cotidianas, leyes, educación, y así sucesivamente. Aunque los convenios cambien, es siempre verdadero que en la Sociedad humana, las personas se parecen porque ellos tienen necesidad los unos de los otros y porque el respeto por el prójimo y por la manera de vivir decorosamente, es enorme. Así como enseña la antigua moralidad, la manera de implantar en el Espíritu de un niño la necesidad del respeto de las leyes y de los convenios, tener éxito en la vida y calma con sus compañeros, es implicarlo a partir de la infancia en el respeto filial y a la consciencia del amor que sus padres le dan. Los jóvenes que condenan este enfoque como anticuado y que de esta manera no aprecian, no aman y no recompensan a sus padres, no podrán realmente realizar cualquier cosa aunque ésta sea importante. Tales personas no pueden atraer – o guardarlos, incluso si se las arreglan para ganarlos – amigos, amores o profesores.

Pensando que el amor filial es la base de la moral humana, el Kyokushi-Kai rechaza a los alumnos que no la manifiestan. Nosotros no aceptamos aprendices sin el permiso escrito de sus padres. Nosotros enseñamos a todos nuestros aprendices que ellos no deben hacer jamás algo que sus padres pudieran encontrar inadmisible. Las personas que quieren avanzar en el Kárate deben tener tanto la aceptación como el apoyo de sus padres.

En la época Han (del siglo 3º antes de Cristo, al siglo 3º después de Cristo) el “Clásico de la piedad filial“dice que uno que ama a sus padres no hará mal a nadie y uno que respeta a sus padres no despreciará a nadie. Él dice también que una persona que da prueba de amor filial será fiel a su Soberano. El Hsiao–hsueh, que compila bajo las directrices del gran filosofo Neo Confuciano de la época de Sung, Chu Hsi ( 1130 – 1200 ), dice que una persona que respeta y ama a sus padres tendrá siempre sabiduría,  una persona que es siempre sabia estará siempre alegre y una persona que está siempre alegre será siempre bella.

Ciertos alumnos cuestionan la relación entre el amor filial y el Kárate y solicitan que yo solamente les enseñe las técnicas del Kárate y que les deje a ellos mismos ocuparse de la moral y de la filosofía. Yo respondo siempre que el camino del Kárate es el camino del amor filial, de la cortesía y del orden Social. Sin estas cosas, los intentos de perfeccionar en primer lugar las técnicas y los golpes no tienen sentido. Sin una moral así, las Artes Marciales conducen solamente a la violencia, al desorden Social y a la miseria.

Los escritos clásicos Chinos dan excelentes consejos sobre la manera efectiva de mostrar el respeto y la abnegación a los padres. Por ejemplo, el Hsiao – Hsueh dice que no deba alejarse demasiado del lugar de residencia de los padres, y si un viaje es inevitable, los padres deben conocer el destino. “El libro de los ritos“dice que debe asumirse que los padres tienen calor en el invierno y frescura durante el verano, y que se debe preocupar cada mañana de su salud. La misma fuente nos aconseja proporcionar música placentera a los padres enfermos. Mencius nos enseña que la dedicación y la preocupación por los padres son deberes de la vida y añade que si los padres no deben decidir siempre lo que es bueno para sus hijos, es todavía peor para los hijos intentar enseñar a sus padres lo que está bien. Los comentarios Kuliang sobre los anales de la primavera y del otoño insisten sobre el hecho de que es bueno hablar de los meritos, pero no de las faltas de los padres. Pueden darse un gran número de ejemplos de esta clase; pero el punto más importante de todos es que la preocupación y el interés por los padres a lo largo de toda la vida son deberes humanos evidentes. Aparte de asegurarles un confort psíquico y seguridad, el hijo debe luchar para convertirse en la clase de persona cuyos padres puedan estar orgullosos y darles nietos para continuar la raza y tal vez colmar las aspiraciones de los abuelos.

El “Libro de los ritos“hace una lista de deberes de los hijos hacia los padres, siguiendo un orden significativo: El respeto, no hacer nada para traer la vergüenza sobre ellos y finalmente, el confort psíquico y la seguridad. Es interesante destacar que el confort Psíquico y la seguridad viene después de la preocupación por el honor de los padres. De manera deplorable, ciertos jóvenes de hoy en día – particularmente los que son engañados por organizaciones terroristas, como la infame Armada RojaJaponesa – realizan actos tan vergonzosos que algunos padres se han suicidado por no poder soportar la ignominia arrojada sobre ellos por parte de sus descendientes. De todas maneras, los hijos deben de ser honestos con sus padres, honestos con la Sociedad y finalmente honestos consigo mismos, y de esta manera, volverse miembros dignos de la comunidad que, por su conducta loable, reflejen las altas normas morales de la educación que sus padres les han dado.

El Kárate, Arte Marcial que no emplea armas, requiere un entrenamiento difícil y severo que desarrolla como consecuencia una gran fuerza psíquica. Pero éste no es su único objetivo, porque el Kárate se distingue bien de otras disciplinas similares por el acento que el pone sobre la creencia Espiritual y mental así como sobre la madurez. Mientras que un aprendiz se vuelve más fuerte y más hábil técnicamente, desarrolla también una confianza en sí mismo, que transforma sus relaciones personales. En muchas ocasiones, los padres más han dicho que sus hijos, antaño delincuentes, se han vuelto  ciudadanos eminentes o afectivos después  del entrenamiento en el Kárate. Yo considero esto como prueba de la contribución importante que el KárateKyokushinkai aporta al amejoramiento de la Sociedad. Así como ya he dicho, el amor filial es una de las exigencias que he formulado para aceptar personas como aprendices en KárateKyokushin.

El camino del Kárate, es el camino de las Artes Marciales, el camino de la cortesía y el camino del amor filial. Todos estos caminos no son más que uno solo; Es el verdadero camino humano, que corresponde al camino del cielo.