El camino Kyokushin - Capítulo 9

EL AMOR Y EL MATRIMONIO

La Mujer es al mismo tiempo la alegría más grande del Hombre y su pena más grande. Las Mujeres dan al Hombre la fuerza, la razón de vivir y de continuar luchando. Ellas dan dulzura a la vida. Se dice que muchos Hombres han muerto en batalla con la palabra “mamá” en sus labios. Los Hombres se pavonean y se alaban, pero esto no prueba que ellos son más fuertes que las Mujeres. En verdad, la Mujer tiene un poder bastante grande para envolver la fuerza y la actividad del Hombre. La esposa se queda tranquilamente en casa; el esposo vuelve cada día, después de todos sus contactos con el Mundo del trabajo. Tal vez ningún otro animal es tan fiel a su compañera. La mayor parte de los maridos se dan cuenta que, sin que ellos hayan sido conscientes del proceso, finalmente se encuentra bajo la influencia de su esposa. Las Mujeres son particularmente poderosas una vez que ellas han tenido niños.

El Hombre encuentra habitualmente tres tipos de Mujeres: Las madres, las esposas y las seductoras que son solamente un objeto de deseo sexual. La manera en la cual el Hombre reacciona a estas Mujeres es uno de los elementos más importantes de su vida.

Las madres dan menos problemas que las otras dos. Los niños deben mostrarse respetuosos hacia su madre, y el Hombre cuya madre vive bastante tiempo para cuidarle y preocuparse por él es muy afortunado. Pero la manera como el Hombre se las arregla con esposas y Mujeres en calidad de objetos de deseo sexual determinan a menudo su éxito o su fracaso. Particularmente, el Hombre no debe dejarse subyugar por una Mujer de la tercera categoría. Idealmente, un Hombre debe mirar a todas las Mujeres, a parte de su esposa y su madre, como hermanas. Pero la mayor parte de los Hombre no están a la altura en esta tarea.

Yo conozco algunas personas que están muy poco influidas por el comportamiento sexual y para las cuales esto que voy a decir en este capitulo no es importante. Tal vez estos Hombres son afortunados, pero la mayoría de nosotros encuentra a las Mujeres tentadoras. Para comprender esto que yo quiero decir, es suficiente mirar las sonrisas tontas sobre las caras de los Hombres que miran a una bella Mujer andando por la calle. El problema es que la mayor parte de nosotros no llegamos a sacudirnos la idiotez, y yo creo que algunos Hombres celebres, como Napoleón o el Soberano militar JaponésToyotomi Hideyoshi no eran diferentes a los otros a este respecto.

Hay Mujeres que piensan que el deseo que los Hombres sienten por ellas es impuro. Ellas se equivocan. Tales deseos son una gran fuente de incitación y de actividad. Sin este deseo, la Mujer no seria Mujer. Es inevitable que, en el transcurso de la vida, un Hombre ame a una o dos Mujeres. Esto es normal, pero enamorarse no debe jamás ser el objeto principal de Hombre.

Amad a las Mujeres, pero no dejéis que os controlen. Ningún Hombre debería permitir dejarse dominar por una Mujer. Permitir esto quiere decir que el Hombre está demasiado unido a la casa y a la familia. Los Hombres no deben buscar una Paz y una seguridad de esta clase. Un Hombre debe buscar la aventura, debe disciplinarse y entrenar, debe combatir y explorar. Él debe fijarse un objetivo y vivir para alcanzarlo. El Hombre que se deja atrapar en los deberes de un buen marido y padre acaba por perder el respeto de su esposa y de sus hijos.

Se dice a veces que el principal problema de las jóvenes generaciones actuales es la manera en la cual han sido educados. Sus padres, que han sido educados durante la segunda guerra Mundial, han perdido todos los puntos de referencia Espiritual durante esta época turbia. Al volverse excesivamente acostumbrados a la vida interior, ellos han echado a perder a sus propios hijos. Como resultado, ellos han perdido toda pretensión de autoridad a los ojos de sus hijos.

Yo creo que esto es muy triste. ¿Por qué los padres Japoneses han debido ser vencidos en el plan personal a causa de la derrota de su Nación en la guerra? Ellos habrían podido encontrar algo de nuevo para servirles de aspiración y de inspiración; entonces habrían podido ir hacia delante hacia la realización de sus sueños. En el primer período después de la guerra, la palabra frustración era muy utilizada. Esto fue un error; la palabra debería haber sido evitada así como el excesivo apresuramiento a tomar la actitud del vencido. El Japón no abría debido abandonar a causa de la derrota.

Más tarde, el País entró en un periodo de desarrollo económico muy rápido e importó muchas cosas de la cultura Occidental. Yo no considero esto una verdadera recuperación económica, ya que, en esta precipitación por copiar a los otros Países, el Japón ha perdido su Alma.

Los Hombres Japoneses de hoy se concentran en el hecho de ser buenos esposos y buenos padres. Ellos han perdido el Espíritu de la aventura. Ellos no desafían más. Yo he dicho anteriormente que un Hombre puede ser más débil que una Mujer. Cuando ellos pierden la voluntad de combatir, esto es ciertamente verdadero. Pero un Hombre es fuerte cuando tiene un objetivo por el cual luchar y una Mujer valiente para animarle en la batalla.

Después de haber vivido muchos meses con mi amiga, me fui a las montañas para entrenarme en Kárate; yo no volví a verla durante siete años, y no le envié ni siquiera una tarjeta postal. Durante este tiempo, me fui a entrenar para proseguir mi carrera de Karateka. Cuando yo hube partido, ella dio a luz un niño. Dado que ella no tenía dinero y no podía llamar a su familia, ella no tuvo la asistencia de una comadrona. Ella pensaba siempre que yo un día volvería de nuevo.

Yo volví después de haber tenido éxito en la demostración durante la cual había partido los cuernos de un toro vivo. Pero incluso entonces no tenía recursos financieros. Ella me alimentaba y yo no sabía incluso dónde trabajaba para ganar este dinero. El camino de una Mujer pide tanta perseverancia y esfuerzo como el del Hombre.

Ella se convirtió en mi esposa, y yo sabía que ella era la persona ideal para mí. Pienso que la imagen ideal de un Hombre es la del aventurero errante, mientras que la imagen ideal de una Mujer es la de la esposa virtuosa, paciente, esperando, incluso hasta los ochenta años y hasta que su cabeza esté coronada de cabellos blancos, el retorno del aventurero errante. Mi ideal de Mujer es, Solveg Du Peer Gynt.

La sexualidad libre está muy en boga entre los jóvenes actuales. A menudo he hablado con mis alumnos, que están la mayor parte a su favor, hasta que les pregunto si ellos prefieren casarse con una virgen o con una Mujer que ha practicado el amor libre con algunos Hombres. La mayor parte prefieren una virgen. Pero no es razonable preconizar la sexualidad libre para sí y pedir que las Mujeres sean virtuosas.

Si la sexualidad no está acompañada por unas profundas relaciones Humanas, personales y emocionales, ello se sitúa solamente a un paso de la masturbación. Ya que la sexualidad debe comprender el profundo teatro de la vida humana para tener un significado, ella debe limitarse a una sola pareja . Ella no debe ser jamás un acto en el cual se cambia de pareja tan banalmente como se desea.

En el acto sexual, cada persona muestra sus secretos psíquicos y sus deseos – su debilidad más grande – a su pareja. Por esta razón, la relación ideal entre un Hombre y una Mujer es una relación en la cual ellos se conocen bien y se respetan el uno al otro profundamente. Los verdaderos amores nacen de tales relaciones. Una historia romántica es dolorosamente importante porque esta persona, y solamente ella, es la única en el Mundo que le conviene.

Yo he dicho que un Hombre debe inevitablemente amar varias Mujeres en su vida, pero esto no quiere decir que el numero de verdaderos amores que él conocerá será mayor. En realidad, todas las relaciones de las que obtendrá experiencia perderán todo el romanticismo y distarán mucho de ser satisfactorias.

El Soberano militar JaponésToyotomi Hideyoshi se tomaba libertades con la mayor parte de las esposas de sus sirvientes, pero la princesa Yodogimi fue la única Mujer importante en su vida. Se ofrecieron a Napoleón las más bellas jóvenes hijas de la Aristocracia de los Países que él conquistó; pero, la mayor parte de su vida, Josefina fue la única Mujer que contó.

El libertino busca constantemente nuevas conquistas porque no rehúsa en ninguna parte a encontrar la relación romántica tras la cual languidezca. Las Mujeres que se acostaron con Hideyoshi y con Napoleon lo hicieron por razones distintas al amor. Ellas no eran más que unas muñecas sin Alma, haciendo lo que unos Hombres poderosos les ordenaban hacer. Una muñeca que se doblega a todas las demandas masculinas no es más que un juguete sexual. El verdadero amor aparece solamente entre el Hombre y la Mujer que son el uno para el otro la única pareja aceptable del Mundo.

El Hombre que gana por esposa la Mujer que piensa, es la única buena para él, es afortunado. Pero, aunque un Hombre pueda pensar que una Mujer es la única que a él le conviene, ella puede no compartir sus sentimientos. Muchos jóvenes tienen el corazón roto porque no fueron capaces de ganarse a la muchacha que les convenía.

Esto llega porque ellos ponen el listón muy alto. Ellos intentan obtener muchachas que merecen algo mejor que ellos. Pero es bueno para un Hombre ser rechazado dos o tres veces. Eso le muestra sus faltas y su debilidad y le ayuda a mejorar para ser digno finalmente de la Mujer apropiada cuando ella aparezca. La llegada del amor es un manantial que ayuda al Hombre a progresar en el camino que ha elegido. Los esfuerzos hechos en este camino desarrollan tarde o temprano una personalidad atractiva, ganadora. Luego, sin tener necesidad de elogiarse o de darse en espectáculo, las características atractivas de la persona se manifiestan naturalmente. Dicho de otra manera, los esfuerzos en la buena dirección ponen a la luz el verdadero valor del Hombre, así como el de una Mujer. El Hombre que ha perdido el amor se encuentra rodeado de admiradoras, entre las cuales podrá elegir como esposa a la que le comprenderá y ayudará a seguir su camino.

Una esposa debe ser virtuosa. Ella debe ser una buena madre, ya que el 90% de la educación de los niños se recibe a través de la madre. Una esposa debe unirse en cuerpo y alma con su esposo. La Mujer del General Maresuk Nogi, un gran Mujeriego de Japón, le perdonó sus coqueteos y le siguió hasta la muerte cuando él se suicidó tras morir su amo, el Emperador Meiji. La esposa del general Masaharu Honma, juzgada y ejecutada por la infamia cometida a Bataan, dijo que, si ella volviera a nacer, desearía casarse con el mismo Hombre de nuevo. Todo Hombre desearía tener una esposa tan leal. Y todo Hombre querría tener una Mujer que quisiera casarse una segunda vez si ella volviera a nacer.