El camino Kyokushin - Capítulo 8

EL CONTROL DE LA RESPIRACION Y DEL ESPIRITU

¿Qué es lo que convierte a las técnicas de golpes de puño y pies más fuertes que a las de todos los otros sistemas de combate? En primer lugar, las técnicas son superiores en sí mismas. Después, las manos y los pies – las armas del Kárate – están entrenadas para ser fuertes y rápidas. Las patadas y los golpes dirigidos contra blancos hechos de manojos de paja, son antiguas maneras de fortalecer estas partes del cuerpo. Los boxeadores Occidentales que se entrenan sobre los Punching-ball, tienen los puños más débiles que los Karatekas. Al llevar guantes de boxeo para aumentar la superficie global de sus puños, les debilitan más bien sus manos. Los huesos de los puños, de los pies, de las articulaciones y de los dedos deben ser fuertes en los Karatekas, porque las patadas y los golpes negligentes sobre los manojos de paja pueden causar heridas. Pero el entrenamiento sobre manojos de paja puede retardar la velocidad. Por esta razón, se debe tener cuidado en mantener un cierto nivel de velocidad. El objetivo es desarrollar golpes y otras técnicas lo suficientemente eficaces para poder romper cinco o seis tablas, o más de diez tejas, con el puño, triturar las piedras o arrancar los cuernos de un toro.

El entrenamiento psíquico es una de las explicaciones de la fuerza del Kárate, pero otra explicación igualmente importante es la unificación psicológica. En todas las Artes MarcialesOrientales, y en la mayor parte de los deportes practicados en Japón, se pone el acento sobre los aspectos mentales y Espirituales, sobre la perseverancia y la abnegación. Ciertos jóvenes de hoy en día afirman que ellos no están interesados por tales cosas y desean que se les enseñe solamente las técnicas. Esta actitud aparece probablemente porque ellos consideran los aspectos mentales y Espirituales como cosas abstractas. Dicho de otra manera, ellos no han tenido la experiencia de los efectos que estos aspectos mentales pueden tener sobre el cuerpo humano. Además, puede que estos jóvenes Japoneses vean la enseñanza de los elementos Espirituales como una causa de la inferioridad imaginaria del entrenamiento Oriental con relación a los sistemas de entrenamiento Occidentales.

La verdad es que en todos los regímenes Orientales de entrenamiento y de desarrollo – tanto artísticos como Marciales – la cultura Espiritual es el objetivo último, que no es abstracto, pero tiene que ver con las verdaderas relaciones entre el Espíritu y el cuerpo. Los códigos de entrenamiento Orientales han desarrollado sistemas concretos para la unificación total del Espíritu y del cuerpo. Estos sistemas son importantes no solamente para la destreza y para el resultado técnico, sino también para la vida diaria y la moralidad.

Ellos consisten en tres métodos: control de la respiración, fortalecimiento del abdomen para el control de la respiración y meditación. Ellos implican ciertos ritos y rituales, pero no deben ser mirados como simples ceremonias privadas de sentido.

Desde el lejano pasado, los sabios Orientales han dicho que el centro mental del ser humano está situado en la región abdominal. Cuando el centro de la razón se concentra allí, la persona esta en su mejor estado psicológico. Se cree que para fortalecer el Espíritu es esencial fortalecer el abdomen. Hay un ejemplo familiar, simple, de lo que eso significa, prácticamente hablando. Cuando una persona desea levantar algo pesado, tensa el abdomen. Poniendo fuerte en esta parte del cuerpo, puede ejercer una fuerza mayor. La palabra Japonesa para la parte abdominal hipogástrica de la que hablamos, que es extremadamente importante para la unificación mental y para la fuerza general del cuerpo es Tanden. El Tanden, es el centro de gravedad del cuerpo; los brazos y las piernas se mueven alrededor de él. Y en condiciones ideales, toda la fuerza ejercida por el cuerpo viene de allí.

La fuerza del Tanden es la misma que la presión muscular abdominal, psicológicamente gobernada por la fuerza o la debilidad de los músculos de la cadera y de la región abdominal. La fuerza Tanden,o su ausencia, se manifiesta en el grado de flexibilidad de la columna vértebral, las fuerzas contractoras y dilatadoras de los intestinos, la fuerza de los músculos abdominales y la fuerza de contracción del esfínter anal. Dicho de otra manera, cuanto más fuertes son los músculos, los huesos, las articulaciones y los ligamentos de la región de la cadera, más grande es la fuerza de todo el cuerpo. El Tanden no es solamente el centro psicológico del ser humano, sus funciones combinadas engendraron la creencia Oriental de la unidad del cuerpo y del Espíritu. En contraste con las Filosofías Espirituales que descuidan la importancia del cuerpo, la filosofía Oriental del Tanden pone el acento en el hecho de que el ser físico se manifiesta por el Espíritu y que el Espíritu se manifiesta en la carne. Los dos son uno.

Los sistemas basados en esta filosofía suprimen las dualidades y las contradicciones. Los seres humanos que han unificado su cuerpo y su Espíritu no sienten ninguna diferencia entre ellos mismos y el Mundo exterior o entre el Espíritu y la materia física. En resumen, entrenar el Espíritu pide entrenar también el cuerpo. Desgraciadamente, demasiados filósofos Orientales contemporáneos estudian y aprenden las doctrinas del Tao de Shakyamuni (el Buda histórico) y de Bodhidharma (un gran misionero y patriarca Budista) sin prestar atención al entrenamiento físico que todos estos Hombres y filósofos preconizaban. El hecho de no tener en cuenta los dos aspectos de estas Filosofías pueden ser en parte responsable de los males del Hombre moderno.

En tanto que los sistemas de entrenamiento, las antiguas enseñanzas Orientales han alcanzado su formulación ideal en los sistemas de entrenamiento en el Kárate – especialmente en el del Kárate Kyokhusin – el control de la respiración, los métodos importantes de unificación Espiritual y física, han sido durante mucho tiempo enseñados por el Yoga, el Tao, el Zen y las otras sectas Budistas.

Los diferentes sistemas han desarrollado todos el centro en la respiración abdominal perfecta, en la cual el aire es inspirado profundamente, guardado brevemente y después expirado por un tiempo prolongado. Todos estos sistemas fortifican el Tanden. En la forma perfecta de este método de respiración, se inspira hasta que el aire parece llenar en primer lugar el abdomen, después el pecho, para alcanzar finalmente el nivel de la clavícula. Una ligera expiración es hecha entonces, y el aire restante es descendido hacia el abdomen; el Tanden se pone rígido. Finalmente, el aire es expirado muy gradualmente. Este tipo de respiración debe durar tanto tiempo como sea posible: Para ciertas personas hasta 3 minutos para un solo ciclo de inspiración – expiración.

En el KárateKyokushin se utiliza un método similar llamado respiración Enshin en la meditación Zen sentada y de pie. Recientemente, la búsqueda Científica ha probado la profunda importancia de este sistema. Aunque, en el pasado lejano, el Hombre como los monos, marchaba manteniendo la columna vertebral más o menos horizontal, con el paso del tiempo llegó a la posición vertical y marchar de pie. Esto ha producido un aumento de volumen del pecho y ha hecho que el Hombre respire menos abdominalmente que los otros animales. La estructura del cuerpo humano es tal que la respiración puede ser separada fácilmente de las otras funciones. Aunque esta postura haya hecho posible el gran desarrollo del cerebro humano, ella ha motivado también los hábitos de respiración contra-natura, pues, cuando alguien está fatigado, se inclina inmediatamente hacia delante. Esto reduce mucho la amplitud de la respiración. Hace tres o cuatro mil años, el Yoga concibió su sistema de respiración profundo abdominal para compensar el defecto estructural que el Hombre ha heredado en contrapartida de su capacidad de mantenerse erguido y caminar de pie. Además, así como ya ha sido dicho, este sistema fortifica el Tanden, induce la tranquilidad mental, estimulando los nervios vagos (Neumogastricos).

Entre las sesiones de entrenamiento, el KárateKyokushin, preconiza los ejercicios de respiración Ibuki repetidos, Lo que constituye una activación de la respiración abdominal profunda, elimina la fatiga y permite al individuo proporcionarle una fuerza máxima en todo el cuerpo. En la respiración Ibuki, se permanece en la posición Heisoku, Sanchin o Han-Heiko y se inspira tanto tiempo y tan profundamente como sea posible, Al finalizar la inspiración, se balancean los brazos hacia arriba, haciéndoles describir grandes círculos a los dos lados del cuerpo y se cruzan al frente. A continuación, se pone rígido el Tanden, luego las axilas, después el final del índice y el corazón. Volviendo los pies hacia el interior, se guarda la respiración, se contrae mucho el ano y se concentra por dirigir la fuerza cada vez más hacia el interior, hasta que el cuerpo tiembla. Entonces, se avanzan los brazos hacia los lados del cuerpo, para que puedan hacer movimientos ondulantes delante del pecho. Manteniendo los codos doblados, se expira naturalmente con un ruido estrepitoso. Al final de la expiración, se abaten las manos, se expulsa con una expiración brusca todo el aire restante de los pulmones y se inspira de nuevo. Este ciclo, si es repetido cuatro o cinco veces, hará volver la respiración normal, incluso después de las sesiones de entrenamiento más extenuantes. Hacer este ejercicio antes de la práctica del Tameshi-wari os volverá capaces de producir el tipo de fuerza instantánea necesaria para romper tablas, tejas u otros materiales duros.

La brusca expiración del último resto de aire es un entrenamiento para la concentración instantánea de la fuerza. Una fuerza así no debe venir de los dedos, sino del Tanden, el centro del cuerpo. Al ponerse rígido en primer lugar el Tanden, luego las axilas y finalmente el final de los dedos, se entrena para permitir mover la fuerza del centro hacia las extremidades del cuerpo.

Otro método de respiración utilizado en el verdadero combate de Kárate, cuando se planta cara a un adversario y se desea evitar su ataque, se llama Nogare; hay dos versiones, externa e interna. En la versión externa, el aire, es exhalado lentamente, mientras que en la versión interna, es exhalado rápidamente. En las dos versiones, la inspiración es rápida.

Como los métodos utilizados en el Zen, el Tao y el Yoga, todos los tipos de respiración en el Kárate implican al abdomen. Todos estos métodos fortalecen el Tanden para el beneficio de la fuerza y la velocidad en los puñetazos y en las patadas. Cuando el Tanden está en buen estado, el Espíritu y el cuerpo están unificados, y tanto el cuerpo como la voluntad, son fuertes.

La solidaridad entre el Espíritu y el cuerpo es especialmente importante en el Kárate, porque la velocidad y la brusca producción de fuerza, son vitales; en consecuencia, la fuerza es esencial en el Tande. Por otro lado, la naturaleza de los movimientos del Kárate juega un papel importante en el fortalecimiento del Tanden.

Hoy en día, el entrenamiento Zen, se concentra en gran medida en la meditación sentada, pero el ser humano, es un animal activo, por lo cual, largos períodos en posición sentado, son contra-natura. El Kárate, es el Zen activo, vivo.

Los antiguos guerreros Japoneses encontraban en el Budismo Zen, importado de China en el siglo XII, una religión que les enseñaba la confianza en sus propias fuerzas y les aportaba algo absoluto, les volvía capaces de manifestar un gran coraje y de plantar cara a la muerte sin lamentos. Según mi opinión, el entrenamiento de la manera Marcial es un atajo hacia el ultimo estado Zen de iluminación.

En su estado original, la mayor parte de las Religiones incluyen un cierto numero de restricciones o de regímenes, para entrenar el Espíritu y el cuerpo. Shakyamuni, El Buda histórico, rechazó las practicas extremas y ascéticas. Él se sometió a ellas durante seis años y aprendió que éstas no llevan a la iluminación final. Pero, después de haber alcanzado esta iluminación por la meditación profunda, continuó entrenando su cuerpo, viajando mucho, a lo lejos. Él no rechazó tanto el entrenamiento mental y psíquico, como las prácticas ascéticas excesivamente severas que intentan ir más allá de las fuerzas Humanas. Jesucristo ayunó durante cuarenta días y cuarenta noches en el desierto de Mohammed. Recibió la iluminación después de una prueba ascética rigurosa. El problema es que, en el proceso de desarrollo histórico, los regímenes de entrenamiento no han subsistido. Lo único que nos queda, son descripciones escritas. Las personas se ponen a estudiar y apreciar estas descripciones y descuidan el verdadero entrenamiento.

Budhidharma ha incluido en las enseñanzas que él ha aportado de India a China, algunas cosas muy parecidas al entrenamiento del Kárate. Los famosos sistemas de lucha Shao-Lin-Suu estan basados en los escritos atribuidos a Budhidharma, y las posiciones utilizadas en estos ejercicios desde hace tiempo se personifican por las estatuas de los dieciocho Arhats vinculados a Shao-Lin-Ssu.

Se dice que Budhidharma pasó nueve años practicando la meditación sentada. Esta es una manera contra-natura y malsana de vivir. Es, sin embargo, muy significativo que además de la meditación sentada, él enseñaba un régimen de entrenamiento activo. Parece cierto que preconizó las técnicas de lucha sin armas, para la autoprotección y el ejercicio. No es conveniente para un religioso utilizar algún arma cualquiera que ésta sea, pero la protección, el ejercicio y el trabajo, son esenciales para el bienestar. Sin embargo, con el paso del tiempo, el ZenChino se ha alejado del entrenamiento en combate sin armas para apoyarse únicamente en la meditación sentada o sobre los diálogos que recurren a lo que se llama el Koan, el sistema de control de la respiración de la meditación Zen, muy precioso para el desarrollo de la concentración mental. A propósito, largos períodos de lectura sentada de Sutras en voz alta, actúan como ejercicios de control de la respiración. Utilizamos alguna cosa semejante, a sabiendas en los Dojos. Antes de cada sesión de entrenamiento, cada uno toma la posición utilizada en la meditación Zen sentada y recita los preceptos de la Dojo.

Como nosotros hemos visto, el Kárate comprende varios elementos de entrenamiento Espiritual y psíquico proveniente de otras Religiones y Filosofías. El Confucionismo solo no oferta nada en esta unión. Aunque él nombra el tiro con arco entre los seis artes, no enseña un sistema definido para la cultura psíquica.

Los guerreros del camino MarcialJaponés adoptaron los sistemas de cultura psíquica y Espiritual del Budismo Zen, pero ellos volvieron su mirada hacia el Confucionismo por las indicaciones en materia de cortesía y fidelidad a su Soberano. Dicho de otra manera, en la práctica religiosa, el entrenamiento psíquico y las posturas de lucha, el Zen era su guía, pero ellos seguían los preceptos de Confucio en las relaciones Sociales. Yo pienso que esto es correcto. Si el Confucionismo es tomado en defecto de la falta de técnicas de entrenamiento psíquico, el Zen se equivoca hoy, porque preconiza una vida de reclusión en templos solitarios. Nosotros debemos de utilizar el Zen para el entrenamiento, sin retirarnos de la Sociedad y debemos seguir a Confucio para ayudarnos a vivir en Sociedad de la mejor manera posible.

Cuando la razón es firmemente instalada en el abdomen a raíz del control de la respiración y la fortificación del Tanden, se aprovecha de su fuerza para llevar juicios finos y precisos. Muchas discusiones son dedicadas a la capacidad mental, pero muy pocas cosas pueden ser comprendidas sólo con la razón. Es verdad que la Ciencia ha sistematizado una gran cantidad de conocimiento, pero ella no puede siempre explicar el universo, definir la naturaleza de la vida, o decir a alguien cómo debe vivir. Éstas son las cosas que no pueden ser determinadas solamente con los poderes de la mente humana. La Ciencia Occidental es todavía incapaz de decir con certeza si el Espíritu y la carne son parecidos o diferentes o, si ellos son diferentes, cuál es el que tiene la presencia.

La mayor parte de las Filosofías Orientales adoptan la idea según la cual el Espíritu y el cuerpo son uno, y la educación de los dos debe hacerse simultáneamente. Éste es el significado del control de la respiración, del fortalecimiento del Tanden y de la concentración de la conciencia en el Tanden. Cuando se consigue esto, uno puede aceptar todas las cosas para lo que ellas son ; Las dualidades y las contradicciones dejan de existir. Derivar a este estado psíquico y mental, es una parte del objetivo del Kárate.